Actualización - Miércoles 13 de mayo:

Desde el anunció oficial de los jefes de gobierno, hubo una serie de modificaciones que alteraron parcial -o completamente- la realidad sobre qué se puede hacer y qué no en la Ciudad de Buenos Aires, en relación al mercado inmobiliario.

El martes, a partir de la Decisión Administrativa 763/2020 se dispuso que la actividad notarial está exceptuada del cumplimiento del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. De esta forma, a diferencia de como habíamos comenzado la semana, los escribanos pueden ejercer su actividad de manera normal cumpliendo con el protocolo dispuesto en la Resolución 131/20 del GCBA.

Por otra parte, el Registro de la Propiedad Inmueble anunció el mismo lunes a última hora que suspende sus actividades nuevamente. Esta decisión, entendemos, será revisada durante el transcurso de esta semana al haberse habilitado la actividad notarial.

Entonces, la gran pregunta: ¿los corredores inmobiliarios pueden realizar operaciones?

Sí, se pueden realizar escrituras traslativas de dominio.

Algunas excepciones son las operaciones que requieran la participación del Instituto de la Vivienda, entidades financieras y/o el poder judicial, ya que estos aún no retomaron actividades con normalidad.


Artículo original - Lunes 11 de mayo:

Luego del anuncio hecho el sábado por parte del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se empieza a gestar una nueva realidad para el mercado inmobiliario porteño.

A raíz de una serie de dudas que se generaron sobre qué será posible realizar y qué no, traemos en este artículo una recopilación ordenada para aportar un panorama más claro en estos momentos de dudas.

A partir del jueves 14 de mayo, las inmobiliarias de la Ciudad de Buenos Aires podrán abrir sus puertas para empezar a recibir clientes tomando los recaudos necesarios para garantizar el cuidado y la salud tanto de sus empleados como también los clientes. Esto es un gran paso hacia la nueva normalidad en la que nos vamos a encontrar inmersos todos en el rubro.

Si bien esta nueva disposición no habilita la posibilidad de realizar visitas presenciales ni tasaciones (al no disponer del libre tránsito por la ciudad) es un avance por comenzar a realizar varias de las tareas administrativas que muchos en el sector se vieron imposibilitados de completar.

¿Qué dice esta nueva disposición?

Las inmobiliarias podrán abrir sus oficinas a partir del jueves 14, cumpliendo el horario de 11 a 21 hs. ¿Por qué a partir de las 11? Este horario "retrasado" se implementó para evitar la coincidencia en transportes y accesos con los trabajadores de actividades escenciales.

Si bien aún no hay un protocolo oficial que haya sido distribuido por el Gobierno, el Colegio Profesional Inmobiliario tomó la iniciativa y envió una propuesta muy completa donde detalla qué medidas de cuidado se tienen que tomar:

  • Atención: un máximo de dos personas se ocuparán de la atención al público en el lugar.
  • Clientes: se permitirá 1 cliente por cada 15 metros cuadrados de local con el objetivo de respetar la distancia mínima.
  • Facilidades: se deberá tener a disposición de los clientes un baño y alcohol en gel para realizar los procedimientos de higiene correspondientes.
  • Otros:  en caso de ser necesario el uso del ascensor, se hará de una persona a la vez.  

El protocolo propuesto se puede leer en detalle en este link.

¿Se podrán concretar operaciones?

Una buena:

El Registro de la Propiedad Inmueble ha comenzado a operar hoy lunes 11 de mayo, pero con dos restricciones:

  • Mantiene una guardia mínima de personas.
  • Solo atiende con turno previo (debe ser tramitado de manera online en este link).

Lo bueno de esto es que los escribanos ya podrán hacer el pedido y análisis de título, algo que hasta el momento se veían imposibilitados y bloqueaba el poder concretar una escritura traslativa de dominio.

Una no tan buena:

Los escribanos no sufrieron grandes modificaciones sobre qué están habilitados a realizar y qué no. Por lo tanto, no se podrán celebrar escrituras salvo en casos extremos, igual que en las últimas semanas.

La novedad es el reglamento que dictaminó el Colegio de Escribanos para poder realizar certificados remotos. Si bien se deja explicitado que esto no reemplaza al certificado notarial, se presenta como una herramienta más.

Este tipo de certificados puede utilizarse para la firma de contratos como reservas de inmuebles, prórrogas y hasta se podría armar un contrato ad-hoc previo a la firma de boleto, pero que oficie como el mismo.

Los pasos para realizar este tipo de certificaciones es muy sencillo y no requiere ningún software especializado, más que los que hemos adoptado en nuestro día a día durante esta cuarentena.

  1. A modo de preparación, cada firmante deberá tener impresa una copia del contrato a firmar.
  2. Se realiza una videollamada donde están presentes todas las partes, más el escribano interviniente.
  3. En la llamada los firmantes deberán acreditar identidad mostrando el DNI.
  4. Luego, se procederá a la firma del documento donde cada firmante deberá mostrar en la videollamada cómo realiza la firma del documento.
  5. Una vez firmado el contrato (cada parte su copia) deberán enviar una foto del mismo al email del escribano.
  6. Una vez recibidas las copias, el escribano realizará el certificado correspondiente y adjuntará las copias impresas que los firmantes le han enviado.

Si bien esto no reemplaza a la certificación notarial de la firma de la escritura, sirve para dejar constancia notarial de las compromisos que asume cada una de las partes.  

Una posible implementación, por ejemplo, es dejar de manera explícita a qué se compromete cada parte. La misma se podrá realizar con una carta de intención donde quien la emite (el comprador), deja explícito:

  • Condiciones de la compra del inmueble
  • Formas de pago
  • Monto de la reserva
  • Fecha de firma del boleto

Y quien la acepta (el vendedor) contesta la misma aceptando la propuesta.

Los anuncios hechos por el gobierno durante el fin de semana sin duda traen un poco de aire a una de las industrias que más fue golpeada desde el inicio de la cuarentena por la imposibilidad de llevarse a cabo de manera 100% online.

De todas formas, es un momento donde todos debemos seguir siendo conscientes de la importancia del aislamiento y reconocer que aún no hemos superado esta crisis sanitaria. Debemos continuar maximizando la cantidad de tareas que se pueden realizar de manera online, incorporando visitas virtuales, compartiendo valores estimados a nuestros clientes antes de relizar una tasación e incorporando el pago electrónico.