Sin lugar a dudas, concretar la venta de un inmueble en Argentina no es una tarea fácil. Si bien para el acto de compraventa de una propiedad se deben cumplir sólo tres pasos básicos, las personas involucradas en estas operaciones no siempre están interiorizadas de cuáles son ni de cómo hacerlos.

El problema para muchos, incluso antes de tomar la decisión de vender un inmueble, es el proceso que debe atravesar hasta firmar el último papel y el miedo a no hacerlo en las condiciones más convenientes. Sin embargo, estos “pasos a seguir” no son tan complicados como parece. Lo más importante es estar seguros de querer hacerlo y asesorarse de la mejor manera posible con equipos correctamente capacitados.

Sabemos que, una vez tomada la decisión de vender, aparecen las dudas acerca de la documentación que hay que presentar. Pero también muchas personas se preguntan, entre otros factores, qué hacer para que su casa se vea más linda a la hora de mostrarla, cuántos interesados habrá y cómo será el proceso una vez que aparezca un posible comprador.

Si bien es cierto que existen muchos factores que inciden durante el proceso de venta, tales como el precio de lista, las dimensiones, la ubicación y la accesibilidad, entre otros; existen formas de incrementar ese porcentaje de posibilidad.

La propiedad debe lucir lo más fresca y arreglada posible

Aunque parezca una obviedad, es sumamente importante que la propiedad esté ordenada y limpia a la hora de ser exhibida. Cuando un posible comprador visita la unidad que queremos vender, debe llevarse la mejor impresión posible. En este sentido, como en casi todos los aspectos de la vida, una buena primera impresión es fundamental para acelerar la decisión del comprador.

Otro aspecto clave es invertir en la reparación de la unidad en caso de que sea necesario. Una tecla de luz o una manija de una puerta rota, o bien un revoque sin pintar, pueden ser detalles que hagan la diferencia cuando los interesados visiten la propiedad.

La humedad es uno de los problemas más comunes en los hogares y uno de los que peor impresión generan en los potenciales compradores. Por esta razón, siempre es recomendable encarar una pintura general de la propiedad antes de mostrarla para la venta. La pintura ayuda a que el departamento luzca mejor y que se note menos el desgaste debido al paso del tiempo, además que lo hará ver más limpio y luminoso.

Mostrar los espacios de la mejor manera

Aquí toma un rol preponderante el contar con buenas imágenes de la propiedad, ya que actuarán como imán para que los interesados en adquirir un inmueble quieran visitarlo. En este sentido, es recomendable invertir en contratar un fotógrafo profesional para mostrar el inmueble desde su mejor ángulo. También es importante utilizar otras herramientas, tales como visitas virtuales en 360°, videos que muestren la propiedad, amoblamiento digital sobre las fotos que lo requieran y máximo nivel de destaque en portales inmobiliarios.

Si lo que estás intentando es vender la propiedad en la que estás viviendo actualmente, en el caso de tener muebles grandes es recomendable sacarlos para que la propiedad se destaque. Al dejar la casa lo más libre posible, le brindás al posible comprador la posibilidad de imaginarse cómo podría decorarla.

Cabe destacar también que la luminosidad juega un papel clave. A la gente no le agradará la propiedad si la casa se ve oscura. Por eso, abrir las ventanas y dejar que corra el aire, le dará vitalidad.

El precio debe ser acorde a la propiedad

El afán de lograr una ganancia mayor con la venta de la propiedad puede ser un impedimento al momento de vender, como también puede enlentecer el proceso. Si bien siempre se apunta a obtener la mayor rentabilidad posible, el poner un precio demasiado alto volverá a la propiedad invendible.

En general, lo mejor es empezar por una correcta tasación. Esto va a resultar en la llegada de consultas de interesados reales.

Aprovechar al máximo la tecnología

Es innegable que la tecnología funciona como una gran herramienta al servicio de las personas en todos los aspectos de la vida; y, por supuesto, las transacciones inmobiliarias no son la excepción. Combinándola con el componente humano, permite potenciar la experiencia de compraventa para todas las partes involucradas en la transacción.

Actualmente, ante el enorme acceso a información que generó la tecnología, el cliente llega teniendo muchísima más claridad sobre lo que busca y espera, ya que, previo a la visita, puede acceder a una página web, ver el mapa de ubicación, recorrer la cuadra a través de mapas georreferenciados, ver el edificio y hasta observar el plano. Así, la tecnología puede concebirse como una herramienta más a disposición del vendedor si lo que busca es concretar una venta de forma rápida.

Pedir ayuda profesional

Vender una propiedad suele ser una operación muy importante en la vida de una persona, tanto en lo económico como en lo emocional. Ante esto, el asesoramiento de expertos ayudará a poder cerrar la venta de forma simple, transparente y con la menor cantidad de fricciones posible.

Además, con el apoyo de la tecnología, hoy los asesores cuentan con una herramienta más para potenciar la experiencia de compraventa. En este sentido, el acceso a la información del mercado puede ayudar, por ejemplo, a orientar al vendedor sobre el precio más adecuado y las distintas posibilidades que hay para vender más rápido el inmueble.